16 dic 2014

Entrevista a David Cano: "La esencia de GH nos la estamos cargando los espectadores, sorteando jamones a cambio de votos"

Esta semana ‘Hablamos de Tele’ con un amante de Gran Hermano. Se llama David Cano, aunque muchos lo conoceréis por ‘El gato encerrado’, pues es el autor del blog más conocido dedicado a reflexionar sobre todo lo que sucede dentro de la casa de Guadalix de la Sierra.



Defíneme qué es para ti Gran Hermano.

Es un programa de entretenimiento que nos permite reflexionar sobre lo que nos pasa y aplicar recetas de un lado para otro sin pudor ninguno. Es decir, aplicamos recetas que hemos aprendido para vivir a lo que pasa en el concurso. Y, del mismo modo, aplicamos recetas aprendidas en el programa a nuestras propias vidas. Todo ello con un fin principal, que es divertirnos.

¿Es justo hablar de GH como un programa de ‘telebasura’?

Ni justo ni injusto, es una estupidez. Cuando alguna vez alguien cercano me ha censurado que me esté dedicando a esta supuesta basura he contestado siempre que alguien se tiene que ocupar de la basura, y cuanto mejor la tratemos mejor. Lo que para uno es basura puede ser una joya para el otro.

Lo malo no es que algunos opinen eso sino que me quieran convencer de ello y desprecien mi opinión contraria. A mí telebasura me parecen otras cosas. La manipulación informativa inducida por del poder político en las televisiones públicas es una montaña de basura infecta y hedionda, por ejemplo.

¿Cómo recuerdas que llegó a ti Gran Hermano? ¿Lo sigues desde la primera edición?

Cuando me enteré de lo que era Gran Hermano renegué del formato porque me parecía una demostración de lo que es capaz de hacer un ser humano para conseguir dinero y un momento de gloria, en este caso bastante prolongado. La idea del encierro no me agradaba en absoluto. De hecho, no vi en aquel momento el estreno, la gala de presentación de esa primera edición. Organicé una comida entre amigos para evitar verlo.

Cuando el programa llevaba tan solo unos días, llegué a casa el domingo y estaba puesto en la tele el resumen que había entonces repitiendo lo ocurrido durante la semana y con las novedades del fin de semana, ya que el debate aparecería unas cuantas ediciones después. Me quedé prendado, hipnotizado por lo que veía. Dos concursantes me atraparon por completo, que fueron Iván e Ismael. Ver que habían conseguido tanta complicidad en tan poco tiempo hizo que me interesara apasionadamente por lo que estaba pasando en esa casa. Y así hasta hoy.

Comparando esa primera edición con lo que hoy en día es Gran Hermano, ¿qué ha cambiado? ¿Crees que se logra mantener esa esencia que tanto reclama el espectador?

La esencia nos la estamos cargando los espectadores, sorteando jamones a cambio de votos y esas cosas. El programa ha evolucionado y yo lo agradezco. Si no lo hubiera hecho creo que le habría costado llegar a la décima edición. Yo apoyo siempre la evolución, aún a cambio de que se pierdan algunas señas de identidad del programa. En los tiempos que corren, por ejemplo, sería absurdo mantener la vuelta a lo básico. Estamos en plena revolución tecnológica e informática, la revolución más veloz que ha vivido la humanidad. No quiero ver a gente lavando la ropa a mano cuando una de las conquistas más modestas y más grandes de la sociedad ha sido el invento y la popularización de la lavadora.

Gran Hermano necesita sorprender para mantener la atención. De eso depende que el share de audiencia sea satisfactorio, lo cual garantiza que habrá una nueva entrega. De no lograrlo tendríamos el programa ideal de los puristas al tiempo que la última de las ediciones.

Hablando de la esencia del programa, ¿crees que Gran Hermano sobrevivirá a la marcha de Mercedes Milá o GH terminará con la despedida de Mercedes del formato?

Yo creo que Mercedes no se despedirá nunca. Soy como Punset, confío en que algunas personas sean eternas.

¿Cómo nace el proyecto de “La gatera digital” y el incluir en él un blog para comentar el reality?

Creé laGatera como un banco de pruebas mientras aprendía código html, php y otros. Primero pretendí que fuera un portal porque era lo que se llevaba (acababan de aparecer Terra y otros), y luego vi que era un proyecto demasiado ambicioso que necesitaba ser redimensionado. Cuando iba a empezar la segunda edición hice un intento de hacer algo, pero solamente abrí un foro, que también era lo que estaba de moda entonces en la red. No fue hasta la tercera edición que me animé a abrir un blog para comentar el programa, aunque entonces no sabía lo que era un blog.

¿Cómo vives la evolución que va teniendo el blog y la repercusión, cada vez mayor, que va generando, hasta convertirse, para los fans, en una lectura obligatoria como si fuese una parte más del programa?

Pues he dejado de pensar en ello. Verás, durante los meses de programa vivo en una tensión que me impide estar pendiente de muchas cosas. Me gustaría poder hacerlo, pero me es imposible. Lo comparo con ir en bicicleta, que si dejas de pedalear te caes. Pues bien, yo no puedo dejar de pedalear, y mientras lo hago me resulta complicado atender a otras cosas que me gustaría.

La cuota de vanidad ya la cubrí hace tiempo, por lo cual ahora solo tengo una preocupación diaria, la misma edición tras edición: hacer las cosas bien. Me preocupa siempre no equivocarme o que no flojee mi intuición. Y no escribir peor que antes, algo que me parece cada año hasta que leo algo del anterior y pienso que no estaba tan mal. Cuando va a empezar una edición siempre digo que todo irá bien y solo puedo fallar yo. Durante tres meses, o cuatro, o los que sean, me ocupo de que eso no suceda.

El gran salto de “El gato encerrado” fue cuando se mudó a la web de Telecinco, donde continúa actualmente. ¿Cómo viviste ese cambio? Háblanos también de la libertad que tengas a la hora de escribir, ya que estás escribiendo en la web de la cadena.

El gran salto fue antes, cuando Mercedes Milá empezó a mencionar el blog de forma explícita y el tráfico creció tanto que tuve que migrar la web a un servidor dedicado tan potente como exigían las circunstancias, pero que no podía pagar. Si no me llaman de Telecinco para proponerme hacer GH 10 hubiera tenido que chapar porque teníamos un tráfico impresionante para una página pequeña y un proyecto absolutamente personal, como era ese.

Por eso no puedo estar más agradecido, primero a Mercedes por promocionar el blog a cambio de nada, y luego a Ana Bueno por llamarme cuando acababa de terminar GH 9 y haberme permitido seguir viviendo esta aventura y, además, desde dentro de esa casa.

En cuanto a la libertad es total y absoluta. Yo sigo haciendo lo que me pidieron entonces, que fue continuar escribiendo el blog como si lo hiciera en mi web personal. Sé que mucha gente no se lo creerá, pero desde el primer día no me han movido ni cambiado una sola palabra. Ni una coma. Y tampoco he recibido nunca una llamada para pedirme que contase algo o lo dejase de contar. Al principio hasta me sentaba mal, porque parecía como si no existiese. Luego me he dado cuenta de lo fantástico que es, la comodidad que comporta y cuánta felicidad me da ir a mi bola.

¿Hasta qué punto has notado que tus críticas hayan influido en el ritmo del concurso, ya sea directamente en la opinión de los espectadores o en el enfoque que le daba la organización a la dinámica del programa?

No influyes en el espectador, y mucho menos en el programa. Una cosa es crear opinión, marcar las pautas de lo que la gente comenta, y otra influir. Los espectadores son adultos e inteligentes como para dejar de tener opinión propia o condicionarla a lo que opine nadie. Y el programa ha demostrado siempre que hacen lo que les da la gana, y me parece muy bien que así sea.

¿Cómo es el momento en el que termina una gala y sabes que al día siguiente debes entregar la crónica de lo que acaba de suceder? ¿Cómo te organizas para enfrentarte al folio en blanco?

Pues lo que te decía antes, siento el vértigo de tener que seguir pedaleando para no caerme. Tomo notas mientras veo el programa, igual que durante todo el día viendo el directo, pero no tantas como debiera. Confío mucho en una idea, posiblemente peregrina, sobre la memoria. Lo que permanezca en mi memoria es aquello que merece ser contado. Ese filtro es básico para mí, aunque seguro que me hace estar equivocado a veces.

Los comentarios de seguidores, ya sea en el blog o ahora mismo en las redes sociales, también me ayudan a centrar el foco y son fuente de inspiración desde siempre. Entre mis notas y los comentarios tengo mimbres suficientes para empezar a hacer ese cesto. Y me enfrento cada día a la pantalla en blanco confiando en que las manos escriban solas siguiendo órdenes de mi mente. Casi como esa escritura automática de la que hablan los aficionados a las ciencias ocultas. Cuando eso sucede es mágico. Escribiendo a borbotones, casi sin pensar, es como salen los mejores textos. Luego tiene que darse la difícil conjunción de que las ideas y las palabras fluyan por igual. Por desgracia, hay días que tienes muchas ideas, pero las palabras oscurecen los pensamientos y no se ordenan. Otros días no hay muchas ideas, pero las palabras salen solas y se ordenan bien. Cuando coincide una cosa y otra la satisfacción es enorme.

Aunque el blog tiene la posibilidad de plasmar un comentario, con la llegada de las redes sociales recibirás más feedback en todo momento. ¿Cómo es esa relación con los lectores y el impacto de las redes sociales?

Ya te digo que es básico, aunque haya que soportar tanto insulto y tanta desconsideración. Si se logra superar el impacto de lo negativo, es genial poder recibir tanta inspiración de gente brillantísima que escribe en los medios sociales. También es una gozada vivir momentos clave, como la madrugada de las cuatro horas en esta edición, junto a decenas de personas que seguíamos lo que estaba pasando, sin dormir y comentándolo en Twitter. Un lujazo.

Esta edición, además de escribir en el blog has podido tener una sección en Morning Glory. ¿Qué tal has vivido la experiencia en la radio?

Pues mira, lo de la radio ha sido para mí cumplir un sueño. Creo que no lo he dicho antes, ni siquiera a las personas que lo han hecho posible y me lo propusieron hace tres meses (como Sonia Got y Gorka Zumeta), pero ha sido así. Soy amante de la radio desde los doce años, y ponerme delante de un micrófono unos minutos a la semana ha sido fantástico. También debo decir que esto es como lo del póquer, que jugar está muy bien, lo que debe ser ya increíble es ganar. Pues en esto de la radio lo increíble sería hacerlo bien. De momento aprendo todo lo que puedo y me esfuerzo por ir corrigiendo cosas.

¿Eres fan de los realities en general o de Gran Hermano en particular? ¿Qué tiene GH que no tengan otros realities?

Soy amante de Gran Hermano. Enfermo de Gran Hermano, como dice Gilda Santana. De entre los otros realities también sigo con pasión Supervivientes. Lo que tiene Gran Hermano que no suelen tener los demás es una ventanita que te tiene conectado con lo que sucede en esa casa las 24 horas del día. Por otro lado, no me gustan los programas tipo “tróspidos” en que al espectador se le ofrece todo ya masticado. Creo que algunos están muy bien hechos, pero me gusta ir descubriendo yo las cosas con horas de observación.

Gran Hermano es un juego de exclusión competitiva entre un grupo de personas que viven en una casa sin contacto con el exterior y cediendo su privacidad. Una experiencia de la que el espectador puede ser testigo las veinticuatro horas del día, además de ir decidiendo el destino de los concursantes con su voto en las expulsiones y finalmente decidiendo el ganador. No hay otro formato igual.

¿Cuántas horas al día puedes estar viendo la casa en directo?

Todas las que puedo. Duermo una media de tres horas entre semana. El resto del tiempo estoy casi siempre pendiente de la ventanita con el directo.

Después de dedicarle tantas horas, ¿cómo será tu vida la semana que viene, que ya habrá terminado la edición?

Pues una vida en la que recuperar algo de vida social, leer muchos libros pendientes, ver muchas películas y series de televisión que he ido guardando para ese momento. Por fin podré dejar de pedalear algunos ratos, algo que echo muchísimo de menos.

¿Quién crees que merece convertirse el próximo jueves en ganadora de Gran Hermano 15 y por qué? ¿Coincidirá tu deseo con el de la audiencia?

Yo quiero que gane Paula, pero la mitad de las veces el deseo de la audiencia no coincide con el mío. Creo que hay empate en eso, más o menos. Paula ha sido la gran protagonista de esta edición. Ha sido una concursante fantástica, que lo ha dado todo y ha sentido al tiempo que nos hacía sentir a muchos. No sé por qué, pero me gustó y me hizo gracia desde muy pronto.

¿Qué ingredientes tienen en común los ganadores de Gran Hermano, para haber logrado alzarse con la victoria? En otras palabras, ¿crees que hay alguna fórmula para ganar el programa?

No, en absoluto. Es más, creo que muchos de los ganadores lo fueron con arreglo a unas circunstancias y coincidiendo con un momento en que la audiencia demandaba ese tipo de concursante para convertirlo en ganador, pero no habría pasado lo mismo un par de ediciones después. O antes.

¿Una vez que los concursantes salen de la casa sueles tener alguna relación con ellos? ¿Cómo asumen tus críticas?

Tengo relación personal con algunos concursantes, muy pocos. Por lo general, una vez acabada la edición no me interesa nada lo que pase con ellos. Solo un puñado de veces he traspasado esa barrera. Es la excepción que confirma la regla. Respecto a las críticas, la mayoría no las asumen bien, aunque también he descubierto concursantes a los que di bastante cera y luego han demostrado entender que es parte del juego en el que ellos han aceptado entrar. Pero entiendo que a muchos les cueste leer críticas a su persona, y comprendo que a veces reaccionen mal. Creo que me pasaría lo mismo en su caso.

¿Siendo absolutamente fan del programa, en algún momento te ha picado el gusanillo de apuntarte al casting para cruzar al otro lado de la pantalla?

Jamás. No sería capaz de hacerlo nunca. Hay que ser muy valiente para eso, y tener la generosidad de entregar tanto de uno mismo.

Despidámonos con un juego. Defíneme en pocas palabras cada edición de Gran Hermano, y destaca en cada una de ellas al concursante más significativo, para ti, de la edición.

Lo que me pides me resulta imposible. Escribo más de 2.000 palabras cada día sobre el programa, después de eso no puedo resumir en pocas palabras. Soy negado para la concreción. Sobre el concursante más significativo de cada edición, más bien te diré aquellos que me fueron mejor para lo mío, los que más líneas me hicieron escribir o más fácil me lo pusieron. No escribí sobre las dos primeras ediciones, pero en GH 1 era muy de Iván. De GH 2 me quedo con Emilio. Y luego, por orden: Raquel, Désirée, Ainhoa, Jonathan (no me preguntes por qué), Pepe Herrero, Javi, Melania, Iván, Indhira, Terry, Pepe Flores, Igor y Paula.

David, sin más agradecerte que nos hayas concedido esta entrevista y te dejamos este espacio para añadir lo que desees.

Pues… ¡Viva Gran Hermano! Y muchas gracias por dejarme contar mis cosas, que siempre pienso no interesarán a nadie. Un abrazo.



Podéis seguir a David en Twitter: @DVDCano

Y a nosotros: @HablamosdeTv

1 comentario:

  1. GRACIAS DAVID, POR ESTA EDICION DE GRAN HERMANO . Algunas veces a favor de tus palabras y otras en contra ,pero siempre con todo mi respeto .GRACIAS,TE ESPERO EN GH16. PARA MI PAULA ES Y SERA SIEMPRE LA GANADORA DE ESTA EDICION SIN PUNTOS NI COMAS .PAULA ,LUIS ,Y MUERO DE AMORRRRRRRRRRRRR.BESOS DAVID

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